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Entrevista

La chilena que se reunió con Jane Goodall y el Príncipe Harry para hablar de educación ambiental

Por 6 Ago, 2019

La bióloga ambiental y directora de proyectos del Instituto Jane Goodall Chile, Carolina Saavedra, llegó al Castillo de Windsor junto a otros 27 representantes internacionales de la ONG para dar a conocer su labor de protección del entorno en una reunión con el hijo menor de Lady Di. A continuación nos cuenta qué le dijo el Príncipe sobre este tema y qué opina la famosa primatóloga sobre el trabajo que se ha hecho particularmente en Chile.

La chilena que se reunió con Jane Goodall y el Príncipe Harry para hablar de educación ambiental

Hace un par de semanas, un tierno video del Príncipe Harry haciendo la danza del gorila y el saludo al chimpancé con la legendaria ambientalista Jane Goodall en pleno Castillo de Windsor dio vuelta al mundo.

El improvisado momento se dio durante el sexto encuentro mundial de líderes Roots & Shoots (Raíces y Brotes en español), programa de educación ambiental para jóvenes que fomenta el respeto y empatía por todos los seres vivos y los impulsa a hacer del mundo un mejor lugar para todos. Se organiza en 130 países a través del Instituto Jane Goodall y actualmente cuenta con más de 17.000 grupos.

La primatóloga y conservacionista medioambiental seleccionó a casi 30 representantes para la cita, entre ellos Carolina Saavedra, bióloga ambiental chilena con magister en Ciencias Biológicas de la Universidad de Chile. Ella es la encargada de proyectos del Instituto Jane Goodall Chile, ONG que comenzó a formarse tras la primera visita de Jane a nuestro país y que se consolidó en 2015.

¿Cuál es la labor del Instituto Jane Goodall Chile?

Lo que nosotros hacemos es principalmente el programa educativo Roots & Shoots, además de visibilizar las problemáticas nacionales relacionadas con la protección del medio ambiente y de nuestra fauna nativa. De hecho, una de nuestras grandes iniciativas es el Día de la Fauna Chilena. También apoyamos la labor internacional del Instituto que es la conservación de chimpancés, la especie emblema con la que trabajó Jane en sus años en Africa.

¿Cómo ha sido el desarrollo de Roots & Shoots en Chile?

Ha sido increíble. Los primeros años fue difícil llegar a la gente porque lo sentían un poco lejano por el nombre y porque no todos conocen a Jane Goodall. Pero una vez que presentamos la historia de esta mujer -que es tremendamente inspiradora,- tanto niños y niñas quedan maravillados. Ellos, de inmediato, se empoderan con este relato de mucho esfuerzo, convicción y de creer en los sueños, que es lo que la misma Jane predica: creer que tú puedes lograr lo que sea, sobre todo, cuando ese sueño es por preocuparte por otros seres vivientes y por la naturaleza y trabajar por la armonía del planeta. En los últimos tres años hemos notado un crecimiento notorio en la cantidad de chicos que se han sumado a nuestro programa. A algunos los hemos visto crecer, salir del colegio y entrar a carreras del área ambiental. Ha sido un buen aporte en su experiencia de vida y en su formación.

¿Cómo fue la experiencia de presentarse ante el Príncipe Harry?

A mí me tocó ir por Chile este año y habían otras tres latinas: argentina, uruguaya y de Puerto Rico. Una vez allá nos dieron la sorpresa de que iría el Príncipe, porque él se mostró muy interesado en esta iniciativa y en todo el trabajo que hace el instituto a novel global. Para Jane era muy importante que él estuviera ahí porque ayuda muchísimo a visibilizar lo que se está haciendo. Ella quería que se viera la labor alrededor de todo el mundo y a mí me escogieron como representante latinoamericana para una pequeña presentación para Harry sobre qué es lo que hacíamos particularmente en Chile.

¿Se mostró interesado?

Fue muy accesible, no hubo ese protocolo rígido y tenso que uno se imagina. Es una persona tremendamente relajada, fue muy afable con los comentarios que todos los representantes hicimos y asentía mucho con las problemáticas que presentamos. Por ejemplo, yo destaqué la importancia de que niños y jóvenes se sientan conectados con su comunidad, porque a medida que eso sucede despierta el interés y la empatía por las personas y por su entorno. El también está muy en la línea de la conciencia en nuestro estilo de vida y cómo nuestros hábitos presionan a la naturaleza. Son temas que le interesan y empatizó mucho con lo que postulamos. Nos felicitó, dijo palabras muy bonitas, siempre con el mensaje de que pequeñas acciones alrededor del mundo pueden hacer una gran diferencia. Para nosotros y para Jane este encuentro se tradujo en una noticia que impactó a nivel mundial.

Y el bailecito de Harry ayudó, me imagino.

Sí, por eso te digo que fue todo muy relajado. Esa fue una salida de protocolo que sólo Jane se podía permitir (ríe).

¿Cómo es Jane Goodall como líder de esta organización?

A pesar de ser una persona que tiene una labor tan potente a nivel mundial, Jane es increíblemente cercana. Ella reconoce y recuerda el trabajo que se hace en cada parte del mundo, no sé cómo. Está muy contenta de las cosas que se han hecho en Chile. Las veces que conversé con ella me dijo que realmente amaba lo que se está haciendo acá, el sentido de colaboración que ha exigido nuestra organización y muchas otras ONGs más pequeñas y locales que han participado en iniciativas como el Día de la Fauna. Está muy contenta de que, no solamente en nuestro país sino que en general, se armen redes de colaboración, eso es lo que más insiste a estas alturas de su vida: gente trabajando junta y colaborando unos con otros con una misma causa. Asegurar nuestra propia convivencia en paz con la naturaleza.

Jane le dice no a Dominga

Tal como señaló Carolina, Jane Goodall está muy atenta a lo que pasa acá en Chile, más allá de su instituto. Por eso, acaba de lanzar un potente mensaje en contra del proyecto minero portuario Dominga, que se construiría en La Higuera, donde se encuentra el archipiélago de Humboldt, uno de los ecosistemas más ricos del planeta.

“Siempre existe el riesgo de derrames de petróleo, la desalinización del agua de mar y luego el residuo bombeado de vuelta al mar, el cual daña el ecosistema. Esto sería una tragedia”, dice en el video publicado por el Instituto Jane Goodall Chile.

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