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GÉNERO

Estudio: mujeres superan a hombres en habilidades de liderazgo

Por Mujer Dínamo 9 Jul, 2019

En 17 de 19 competencias. Las mujeres al entrar a la edad mayor aumentan en sus capacidades de liderazgo y confianza, apunta la investigación publicada en el Harvard Business Review.

Estudio: mujeres superan a hombres en habilidades de liderazgo

La voz femenina por el acceso a cargos y paridad salarial cada vez tiene menos espacio a una respuesta negativa. Las capacidades de las mujeres desde la elite hace tiempo que no están cuestionadas. De hecho, dos artículos de 2012 publicados por los consultores Jack Zenger y Joseph Folkman consideraban que las mujeres en posiciones de liderazgo eran tan eficaces como los hombres. Incluso, si bien las diferencias no fueron enormes, las analizadas obtuvieron un puntaje estadística y significativamente más alto que los sujetos en la gran mayoría de las competencias de liderazgo que midieron.

Pero la conversación vuelve. Siempre vuelve. Por eso los investigadores actualizaron su trabajo y… ¡Se mantiene el resultado de mujeres frente a hombres! Ellas son más competentes en 19 de 17 habilidades. En términos generales: que las mujeres en posiciones de liderazgo son percibidas como, si no más, tan competentes como sus homólogos masculinos.

Un resultado que no se traduce en cargos, que se han mantenido en porcentajes parecidos desde 2012. Sólo el 4.9% de los CEO de Fortune 500 y el 2% de los CEO de S&P 500 son mujeres.

Por supuesto, hay muchos factores que contribuyen a esta escasez de mujeres en los niveles superiores. Durante siglos, ha habido amplios sesgos culturales contra ellas y los estereotipos mueren demasiado lento. La gente ha creído durante demasiado tiempo que muchas eligen no aspirar a los rangos más altos de una organización y se salen de la postualción a un puesto (aunque el trabajo actualizado disputa eso). Mucha investigación ha demostrado que el sesgo inconsciente se ubica como un papel importante en las decisiones de contratación y promoción, lo que también contribuye al menor número de mujeres en puestos clave.

Los datos actualizados Jack Zenger y Joseph Folkman que aparecen en el Harvard Business Review presentan evidencia aún más convincente de que este sesgo es incorrecto e injustificado: las mujeres sí son percibidas por sus gerentes, particularmente masculinos, como ligeramente más efectivas que los hombres en todos los niveles jerárquicos y en, prácticamente, todas las áreas funcionales de la organización. Eso incluye los bastiones masculinos tradicionales de tecnología, operaciones y área legal.

En la nueva publicación las mujeres fueron calificadas como sobresalientes en tomar la iniciativa, actuar con resiliencia, practicar el desarrollo personal, conducir por resultados y mostrar alta integridad y honestidad. De hecho, se pensó que eran más efectivas en el 84% de las competencias que se miden con mayor frecuencia.

Acorde con los datos actualizados, los hombres fueron calificados como mejores en dos capacidades: “desarrolla una perspectiva estratégica” y “experiencia técnica o profesional”, las mismas aparecidas en 2012.

Aquí la tabla con el resultado de mujeres vs. hombres:

Toma iniciativa: 55,6 vs. 48,2
Resiliencia: 54,7 vs. 49,3
Prácticas de autodesarrollo: 54,8 vs. 49,6
Motivación por resultados: 53,9 vs. 48,8
Muestra alta integridad y honestidad: 54,0 vs. 49,1
Desarrolla otros: 54,1 vs. 49,8
Inspira y motiva a los demás: 53,9 vs. 49,7
Liderazgo audaz: 53,2 vs. 49,8
Construye relaciones: 53,2 vs. 49,9
Defiende el cambio: 53,1 vs. 49,8
Establece objetivos flexibles: 52,6 vs. 49,7
Colaboración y trabajo en equipo: 52,6 vs. 50,2
Se conecta al mundo exterior: 51,6 vs. 50,3
Se comunica de forma poderosa y prolífica: 51,8 vs. 50,7
Resuelve problemas y analiza problemas: 51,5 vs. 50,4
Velocidad de liderazgo: 51,5 vs. 50,5
Innova: 51,4 vs. 51
Experiencia técnica o profesional: 50,1 vs. 51,1
Desarrolla la perspectiva estratégica: 50,1 vs. 51,4

Llama la atención en los datos de este trabajo de análisis, que cuando se les pide a las mujeres que se evalúen a sí mismas, no son tan generosas en sus calificaciones. En la autoevaluación se mide, entre otras cosas, la confianza. Y en los datos recolectados desde 2016 (3,876 hombres y 4,779 mujeres) sobre los niveles de confianza que los líderes tienen en sí mismos en sus carreras se revelaron algunas tendencias interesantes:

Cuando se compararon las calificaciones de confianza entre hombres y mujeres, vemos una gran diferencia en las menores de 25 años. Es muy probable que esas mujeres sean mucho más competentes de lo que creen, mientras que los líderes masculinos son demasiado confiados y suponen que son más competentes que ellas.

A los 40 años, las calificaciones de confianza se fusionan en ambos géneros. Y a medida que las personas envejecen, la confianza generalmente aumenta en ellas. Sorprendentemente, en los 60 años vemos que la confianza masculina disminuye, mientras que la femenina sube.

Estos hallazgos encajan con otras investigaciones que muestran que las mujeres tienen menos probabilidades de postularse para un empleo, a menos que estén seguras de que cumplen con la mayoría de las calificaciones enumeradas. Un hombre y una mujer con credenciales idénticas, en las que ambos carecen de experiencia para un puesto de nivel superior, llegan a conclusiones diferentes sobre estar aptos para el ascenso: él está más inclinado a asumir que puede aprender en el nuevo trabajo; ella tiende a ser más cautelosa, y menos dispuesta a intensificarse en esa circunstancia.

Es posible que estos niveles más bajos de confianza en las edades más jóvenes puedan motivar a las mujeres a tomar más iniciativa, a ser más resilientes y a ser más receptivas a las opiniones de los demás, lo que a su vez los convierte en líderes más efectivos a largo plazo.

En la investigación hay una tendencia similar en las percepciones de las mujeres sobre la efectividad de su liderazgo, y su calificación aumenta a medida que envejecen. Esta información proviene de un estudio que incluye a 40.184 hombres y 22.600 mujeres. Nuevamente, las mujeres en edades más jóvenes se califican a sí mismas significativamente más bajo que los hombres, pero sus calificaciones suben, y eventualmente superan a las de ellos, a medida que envejecen.

Los investigadores tras este estudio actualizado enfatizan que las jefaturas deben analizar detenidamente qué obstaculiza la promoción de las mujeres en sus organizaciones. Y apuntan a que, claramente, el sesgo inconsciente de que ley no pertenecen a puestos de alto nivel juega un papel importante. Por eso, dicen, es imperativo que cambien la forma en que toman las decisiones de contratación y ascensos para asegurar que las mujeres elegibles reciban una seria consideración en la carrera por un puesto.

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