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TENDENCIA DEL “ICE BABY”

Fernanda Urrejola y su decisión de congelar óvulos: “Tener esa libertad es maravilloso”

Por Paula Palacios 24 Jun, 2019

La actriz radicada en LA, quien por estos días está terminando de grabar lo nuevo de Narcos: México y comenzando la serie Party of Five, repasa su proceso y decisión de criopreservar sus óvulos. “Agradezco que la ciencia haya puesto el foco en temas de reproducción, para que el reloj biológico con el que crecimos deje de ser tema para las mujeres”.

Foto: Estudio FE

Hace tres años, apenas cumplió los 35 y pocos meses antes de radicarse en Los Angeles, Fernanda Urrejola (37) decidió criopreservar sus óvulos. Partir a Estados Unidos, con el foco puesto en su carrera, alejaban sus planes de convertirse algún día en madre. La inquietó el tema, por lo que comenzó a averiguar qué posibilidades ofrecía la ciencia en materias de reproducción.

Hasta que una ginecóloga amiga, experta en fertilidad, le habló sobre la criopreservación de óvulos; técnica que congela estas células a menos 196 grados Celsius y que los mantiene intactos hasta el momento en que se quiera ser mamá.

La actriz -quien por estos días está terminando de grabar Narcos: México para Netflix, escribiendo una película y comenzando con la serie Party of Five– sintió que era el momento de hacerlo. Así entonces, Fernanda se sometió a una estimulación hormonal por varios días hasta asegurarse que los óvulos llegaran a una etapa de maduración ideal para la cita médica en que los extraen para su congelamiento.

“Fue un procedimiento súper sencillo. Me siento agradecida de vivir en esta época en que las mujeres estamos teniendo más libertades en muchos aspectos. Agradezco que la ciencia haya puesto el foco en temas de reproducción, para que el reloj biológico con el que crecimos y que tenemos instalado en la cabeza se postergue e incluso deje de ser tema”.

Aun cuando Fernanda es partidaria de intentar primero ser madre por la vía natural, asegura que apoyarse en la medicina para concebir e, incluso, para que haya más de un tipo de parto es hoy una gran alternativa para muchas mujeres. “Tener esa libertad es maravilloso, nos empodera desde muchos lugares. Las mujeres tenemos cada vez más posibilidades de decidir sobre nuestro propio cuerpo y maternidad”.

Y en el futuro, ¿estás dispuesta a ser madre sola o siempre con pareja?

No estoy pensando en eso la verdad, cuando llegue el minuto lo veré… La vida da mil vueltas…

Una técnica robusta y segura

La congelación de óvulos es una técnica que se hace en nuestro país desde la década de los 80. A partir del 2004 pasó a llamarse vitrificación o criopreservación por un cambio sustancial en la tecnología de congelamiento que ha permitido que, al descongelar los óvulos, las pérdidas de éstos disminuyan a 0,1 por ciento.

“Además, los niños que vienen del hielo o ‘ice baby’ -ya sea por espermios, óvulos o embriones congelados por días o muchos años- no presentan ningún tipo de patología asociada, lo que hace esta técnica mucho más robusta y segura”, afirma el doctor Ricardo Pommer, director de Medicina Reproductiva de Clínica Monteblanco.

El especialista señala que, si bien en un comienzo la criopreservación de células reproductoras estaba dirigida a pacientes oncológicos y el congelamiento de embriones para bajar el número de embarazos múltiples en pacientes con tratamientos de fertilidad, rápidamente la conducta social cambió y las mujeres empezaron a postergar la maternidad. Y así apareció este tercer grupo que ha crecido en un 400% los últimos tres años.

“Ellas comenzaron a entender que había un tiempo para cada cosa, y una era que los óvulos envejecen dentro del cuerpo. La opción de que una mujer de 20 años se embarace de manera natural es de un 25% al mes; a diferencia de una de 40 años, que baja al 5%, con mayores posibilidades de tener pérdidas (51%) y el hijo de presentar trisomías asociadas a la edad”, detalla el doctor Pommer.

Frente a esta realidad y a la difusión de información, ha bajado la edad de mujeres que están congelando sus óvulos por postergación de la maternidad. Si en el 2000 el grueso eran mujeres de 38-39 años, ha aparecido un nuevo grupo de 30-34 años, por lo general profesionales que están partiendo o terminando algún posgrado.

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