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Mes del orgullo

Así se ‘arma’ un arcoíris todo el año en el trabajo

Por 21 Jun, 2019

Porque la tolerancia hay que extenderla más allá de la Marcha del Orgullo que se realizará mañana en Santiago, hablamos con el ejecutivo de una multinacional que lidera para su empresa un departamento Pride desde Chile para todo Cono Sur. Lee cómo funciona.

Los protagonistas de la campaña Vamos con Orgullo.

El aplaudido último video de Taylor Swift–en el que participan muchos personajes LGBTQ+ del mundo del espectáculo, desde los Fab 5 de Queer Eye hasta Ellen Degeneres– es el más reciente recordatorios de que estamos en pleno Mes del Orgullo.

Este sábado se vivirá en las calles de Chile. Y en Santiago, desde las 14.00, con una nueva edición de la Marcha del Orgullo que convocan Movilh y Fundación Iguales que partirá desde Plaza Italia. En la actividad se apelará al “fin a la violencia contra las personas LGBTI, por el interés superior de los niños y niñas sin hogar y su derecho a ser adoptados por la familia más idónea, por el matrimonio igualitario y una reforma a la Ley Anti-discriminación que eduque a la ciudadanía”.

Una acción de visibilización que se tomará la pauta de día. ¿Pero qué pasa el resto del año? Los tiempos han cambiado y el tema de la inclusión convoca a la sociedad en su totalidad. Hay signos empresas deportivas, tecnológicas y de moda, entre muchas otras, que se suman desde adentro a esta mirada con campañas y artículos que celebran la diversidad.

Entre esas compañías se incluye Uber y Uber Eats, que a nivel global lanzó en sus redes sociales la campaña #VamosconOrgullo. En el caso de Chile, los protagonistas son el ilustrador Matías Prado, la directora audiovisual Antonia Forch, la periodista Camila González   y el youtuber Gabriel Sepúlveda, quienes cuentan sus experiencias desde su propia vereda LGBTQ+. Un proyecto que reconoce y educa todas las comunidades que existen dentro del espectro gay: lesbianas, género fluido, gender queer, intersexual.

La campaña estuvo a cargo de César Ruiz, gerente de operaciones y líder de Uber Pride Cono Sur. Este último es un “grupo de trabajo de empleados LGBTQ+ que se unen para velar la política de diversidad e inclusión”, nos explica el ejecutivo.

Este tipo de departamentos es una tendencia internacional a la que se están sumando distintas firmas, para mantener políticas de diversidad en el ambiente de trabajo. No dependen de áreas Recursos Humanos, sino que tienen un fin más altruista para su comunidad. En el caso de esta popular aplicación de tecnología, partió en 2016 en México y el año pasado funciona desde Chile para Cono Sur.

Por esta iniciativa que valora la diversidad, Uber fue reconocido este año como uno de los 15 mejores lugares de trabajo para la comunidad LGBTQIA+ en Chile. Así, sus empleados van a ser parte de la marcha de mañana y el resto del año implementan un ambiente amigable desde lo básico, como tener baños de género neutro en las oficinas de Santiago.

En la práctica, ¿cómo aplican la inclusión en Chile?

Hemos realizado harto trabajo silencioso como generar políticas de diversidad e inclusión y de transición de género dentro de la empresa. Hay alianzas con Fundación Iguales, Pride Connection y Todo Mejora, charlas, apoyamos el Festival de Cine Amor y estuvimos en Expo Diversidad. Manejamos un proceso de transición para que cuando personas transgénero quieran convertirse en socios conductores tengan la menor flexión posible y estamos trabajando para reducir la discriminación dentro de viajes.

¿Qué efecto tienen campañas como Vamos con orgullo y similares?

Es súper importante que compañías como Uber -que tienen un impacto enorme tanto internamente, pero también en la comunidad de usuarios y socios conductores- demuestren que apoyan la diversidad e inclusión. El respeto mutuo y la tolerancia son cosas que nosotros aprobamos y celebramos de manera interna. Es parte de nuestro ADN. Empatizamos con el respeto y somos intolerantes a la discriminación.

¿Cómo ha evolucionado Chile en cuanto a inclusión y orgullo?

A nivel personal, encuentro que sí hubo una evolución a nivel social respecto a la aceptación LGBT. Recuerdo que hace 5 u 8 años era bastante más difícil ‘salir del clóset’ de lo que es ahora. Sin embargo, nos falta mucho todavía. Nos falta igualarnos en cuanto a nuestros derechos tanto para adopción homoparental, matrimonio homosexual y un sinfín de cosas. Creo que vamos en buen camino, pero cuando nos comparamos con otros países nos falta bastante.

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