Cerrar
Cerrar publicidad
Cerrar

FÚTBOL

Todas somos Bielsa

Por Johanna Cruyff 3 May, 2019

Titulares, análisis y acaloradas discusiones generó la decisión del entrenador argentino al ‘devolver’ un gol al equipo rival por un tema de principios. Algo que parece inusual, pero que nuestra colaboradora experta nos asegura que el juego limpio es la tónica en los partidos femeninos.

Todas somos Bielsa

Esta semana todo el mundo ha hablado –tanto como la gesta de Arya en Game of  Thrones– del fair play de Marcelo Bielsa como DT del Leeds United “devolviendo” un gol a su rival de turno, tras ponerse 1-0 en el marcador cuando sus jugadores se aprovecharon de una ventaja cuando los contrarios habían detenido su accionar por tener en el suelo a un jugador lesionado.

Los que aman a Bielsa lo ensalzan como un héroe. Los que odian a Bielsa le gritan “vende humo”. La bipolaridad del hincha del fútbol en volumen máximo. Por un lado, los que creen que sólo vale ganar a toda costa. Por el otro los que piensan que en este deporte hay un purismo ligado al arte y los valores. Extremos. Como reflejo de la sociedad actual, una analogía de la realidad con una cancha de fútbol como telón de fondo.

Pero hay preguntas que surgen de todo esto. ¿Por qué llama tanto el fair play de un entrenador? ¿No es acaso lo normal del espíritu deportivo ser justos y no sacar ventajas de manera mañosa o mentirosa?

En el fútbol masculino son innumerables las historias de engaño. Pero quienes hemos visto y practicado el fútbol femenino seguramente pueden decir lo contrario y hablar sin complejos de juego limpio, de apoyo, de festejar, incluso, lo bello que hace el rival con la pelotita.

En los partidos de mujeres hay lealtad, entusiasmo, ganas y mucha justicia y reconocimiento del error, aunque esto favorezca al rival. Un pelotazo que duele siempre va acompañado de una preocupación. Un gol en contra implica levantar el ánimo a las compañeras.

Las mujeres, cuando están en la cancha –aunque siempre hay excepciones-, no dejan espacios para la mentira, para usar el alfiler en los tiros de esquina o simular un penal. Y no es que no haya pasión, porque eso es lo que sobra. Se trata de respeto, de igualdad, de mirar el juego como lo que es: una competencia intensa donde gana el equipo que hizo mejor su trabajo en 90 minutos y donde se felicita a las vencedoras, donde las derrotadas esperan con ansia la revancha.

¿Acaso no hay pureza y algo de arte en todo ello? Seguro que en esas lides femeninas hay más de una Bielsa dando dignidad al deporte, dando un ejemplo de honor.

Lo más reciente

LIBRO

De la A a la Z

Sobre el amor podemos hablar de diferentes maneras y en diversos formatos. La…

Por Ina Groovie
cerrar