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ENTREVISTA

VIH en Chile: ¿Qué pasa con las mujeres?

Por 29 Jul, 2019

Alrededor de 17 mil chilenas viven con VIH/SIDA y en su mayoría son jóvenes heterosexuales entre 20 y 39 años que adquieren el virus a través de su pareja estable y se enteran durante el embarazo. Aún así, sienten que esta enfermedad les es ajena. “Es una población a la que hay que darle una preocupación extra”, asegura Yasna Alarcón, directora de la Corporación Sida Chile.

VIH en Chile: ¿Qué pasa con las mujeres?

El reciente informe de Onusida que dejó a Chile como líder latinoamericano en nuevos casos de VIH/Sida (con un 34% de aumento entre 2010 y 2018), sigue dando pie para análisis y posibles soluciones que abarquen a toda la población que vive con el virus.

Por décadas, los hombres han sido los más afectados con el virus tanto en Chile como en el mundo, especialmente entre homosexuales (el riesgo de contraer VIH es 22 veces mayor entre hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres). Pero eso no significa que las mujeres quedan libres.

Según el estudio de las Naciones Unidas, actualmente en Chile una mujer por cada 5 hombres tiene VIH, una diferencia que, al momento del primer registro de transmisión en nuestro país en la década del 80, solía ser de 1 por cada 18.

Hoy hay 17.000 chilenas viviendo con VIH/SIDA. Y no son mujeres transgénero ni trabajadoras sexuales, como solía creerse antiguamente: la mayoría son jóvenes heterosexuales entre 20 y 39 años que adquieren el virus a través de su pareja estable.

A nivel global, las cifras de Onusida son igual de preocupantes: en 2017 se estimó que más de 18 millones de mujeres mayores de 15 años viven con VIH,lo que corresponde al 52% del total de los adultos que tienen el virus. Y eso no es todo: el VIH/SIDA es la principal causa de muerte entre las mujeres en edad reproductiva (entre los 15 y los 49 años).

Ese mismo año, la organización aseguró que las mujeres están más expuestas a contraer el virus por situaciones de violencia doméstica, abuso sexual e infidelidades de sus parejas estables. Para Yasna Alarcón, médico infectóloga y directora de la Corporación Sida Chile, hay otro elemento fundamental:

¿Qué factores inciden en la transmisión de VIH en mujeres?

Uno de los principales factores es la ignorancia, ya que se siente como una cosa muy lejana. La mayoría de los casos de mujeres que tienen VIH lo adquieren de sus parejas estables y se enteran durante el embarazo. Hay muchas mujeres que cierran los ojos pero finalmente saben que sus parejas son infieles. Generalmente no usan preservativo, porque está todo dentro de una normalidad. Yo creo que hoy en día se debería considerar el preservativo siempre. Existe el condón masculino y el femenino y este último está cada vez más en boga porque le permite a la mujer tener el poder y no depender de la voluntad del hombre. El Ministerio de Salud también lo está repartiendo y yo creo que es una  muy buena herramienta. Los preservativos no tienen los riesgos o efectos adversos que sí tienen los anticonceptivos orales y no previene sólo el embarazo, sino que el VIH y todas las enfermedades de transmisión sexual (porque así como el VIH está con tasas de incidencia súper altas, también hay aumento en números de casos de sífilis, gonorrea y otras enfermedades).

¿Qué pasa cuando una mujer embarazada tiene VIH?

Cada pareja vive su proceso a su manera, la diversidad de posibilidades desde el punto de vista social es muy amplia. Pero lo importante es que sí hay mecanismos de protección y ese es el motivo por el cual se hace este examen durante el embarazo. Si uno hace todo lo correcto –hacer el diagnóstico, que la persona se empiece a tratar precozmente, que la vía del parto sea la más idónea dependiendo de cómo esta la condición del virus- el 98% o más de los niños nacen sanos. Además, la mujerno puede dar lactancia, lo cual representa una dificultad social para ellas, porque muchas veces el resto de las personas –la suegra, la tía, la amiga- no saben que ellas son positivas y le cuestionan el por qué no le da leche materna. Ha habido muchas mujeres que, por esa presión, han decidido darle leche a su hijo y ha habido casos positivos de niños por eso, pese a que se hizo todo el tratamiento previo.

¿El estigma es más negativo aún cuando se trata de mujeres con VIH?

Cuando una mujer es positiva, lo primero que una persona piensa es que es puta, suelta y quizás con cuántos hombres anduvo. Y no es así necesariamente. La diversidad  de mujeres que son positivas es altísima y hasta hay niñas escolares que con sus primeras parejas sexuales adquirieron el virus. Además, el abandono de terapia es más frecuente en mujeres que en hombres. Por un lado se da por el estigma que significa, por la presión asociada y porque muchas veces la pluri-funcionalidad de la mujer -los hijos, el colegio, la casa- finalmente la hacen desplazarse de sus prioridadesy abandonar los seguimientos y controles médicos con mayor frecuencia que los hombres. Además, muchas veces las agrupaciones de VIH están lideradas por personas LGBT, entonces cuando las mujeres se acercan se encuentran con una realidad muy ajena. Es una población a la que hay que darle una preocupación extra porque se comporta distinto.

¿Faltan medidas de salud pública de prevención de VIH específicas para mujeres?

Sí, debería haber campañas o estrategias dirigidas a ellas. Si bien hay campañas globales, es importante que una mujer con pareja estable se sienta representada como población “de riesgo”. De hecho, muchas campañas actuales tienen el eslogan “Conoce tu estado”, porque no hay que asumir que uno es negativo. Por eso hay que ver el examen como algo habitual, una vez al año y así tomar todas las medidas. También está el grupo de mujeres adultas recién separadas, en las que ‘resucita’ la sexualidad y no están acostumbradas a usar preservativo. Hay que normalizarlo en todo tipo de poblaciones.

Otro tema importante del que ya hablamos es la educación sexual, especialmente considerando que los nuevos casos se dieron mayoritariamente en jóvenes. ¿Cómo debería una mamá abordar este tema en la casa?

Lo básico es no generar barreras de miedo con los hijos. Hoy, la diversidad sexual ha dado un gran paso y los padres tienen que estar dispuestos a que su hijo pueda ser homo, hétero o bisexual y entender que no es una decisión que les corresponda a ellos, sino que de cada niño. Como adultos y padres tenemos que educarnos al respecto para poder abrir los ojos ya sea con tus hijos o sus amigos. Si hacemos un cálculo grueso, por lo menos 1 de cada 230 personas en Chile tiene VIH y eso significa que prácticamente todos conocemos a alguien que lo tenga, pero pocos lo saben. La única manera de poder romper esas barreras de estigma es educándose uno, para que al momento en que alguien sea diagnosticado, tu puedas aceptarlo con conocimiento. Porque es enfermedad crónica, o sea la persona va a vivir con eso toda la vida y va a seguir siendo tu compañero, tu primo, tu hermano o tu hijo. Romper el estigma es fundamental y lo más importante para eso es educarse. Todavía hay personas que piensan que no pueden tomar del mismo vaso o que una persona que tiene VIH no se puede bañar en la piscina con su hijo. Uno cree que todos saben que se transmite por vía sexual y sanguínea, pero hay mucha ignorancia y temor. Y no debería ser así, esa persona puede vivir tranquilamente, tomar del mismo vaso y comer del mismo helado.

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