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MAYA JARA

La chef que unió Araucanía y Bauhaus en una receta

Por Alfredo López desde Pucón 3 Mar, 2020

Respeto a la autenticidad por el producto es lo que busca la mujer que diseña la carta del clásico Hotel Antumalal, cuya arquitectura dialoga con la naturaleza y los sabores.

Para la chef María Ignacia Jara Lorca, conocida por toda la escena gastronómica como Maya, “el mejor plato es aquel que peca de honestidad”, que no disfraza el origen de los productos y, sobre todo, que permite que cada uno de los ingredientes sean los protagonistas absolutos. A cargo de la cocina del Hotel Antumalal de Pucón desde hace nueve años, su misión es darle continuidad y espíritu gastronómico a un espacio de gran historia en la zona.

El hotel, cuyo nombre en mapudungún significa “corral de sol”, comenzó su travesía como un encantador salón de té a orillas del Lago Villarrica. En 1944, Catalina Pollak y su madre Davita lograron una perfecta fusión de los productos locales con las tradiciones culinarias que trajeron de su lejana Praga.

Luego, la familia convirtió el espacio en una estructura que por primera vez puso el Bauhaus en el mapa de la arquitectura en Chile. El centenario movimiento que declaraba que la “forma sigue a la función”. De esa manera, el proyecto arquitectónico de Antumalal nació con una fuerte intención de respetar el entorno, con sus pendientes y exuberante vegetación, donde la línea de diseño sólo aparece de manera sutil y sin ningún atisbo de invasión.

Esa misma filosofía es la que ahora Maya confiere a su cocina de manera permanente. Desde que llegó a Pucón -luego de estar al frente de la repostería del restorán Mestizo en Santiago- se propuso una carta de gran autenticidad en plena Araucanía.

“Quiero tomar los ingredientes de la zona y de la temporada. Potenciarlos, pero interviniéndolos lo menos posible. Trabajar con delicadeza y nunca enmascarar los productos con salsas y espumas. Que los ingredientes sean los protagonistas, siempre desde la diversidad de su expresión”, explica.

Pulpo asadp.

En su carta hay cebiches de pescado que consigue de proveedores de Puerto Montt, truchas de Panguipulli, lomos ‘tomahawt’ de criadores de la zona del Huife, hierbas frescas, rúcula y vegetales frescos que trae desde Concepción, Temuco, Valdivia, o bien que recolecta de la huerta orgánica que desarrolló a un costado del mismo hotel.

Tortellini rellenos con pastelera.

Para la receta de pulpo asado, por ejemplo, suma semillas de cilantro perfumadas con zeste de limón. Aunque su gran plato de temporada son los tortellini rellenos con pastelera de choclo que se untan en tinta de calamar y pesto.

En los postres, la impronta es la misma: mantener la supremacía de los frutos de la zona como avellanas, rosa mosqueta, frambuesas y frutillas. En esa línea, su creación de roll de brownie con murta y helado artesanal corona una propuesta de vanguardia y de gran respeto por la naturaleza.

Ese ha sido el gran valor que ha transformado su cocina en la más aplaudida del Villarrica.

  • Instagram: @hotelantumalal @maya_jlorca

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