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DAISY EDGAR-JONES Y PAUL MESCAL

Mujer Dínamo en Zoom con las estrellas de Normal People, la serie del año

Por Lucy Willson 17 Jul, 2020

De sexo, cuarentena y amor conversamos con los protagonistas de esta producción, la más aplaudida y rompe récords de lo que va este 2020. Un estreno que ya está disponible en Chile por la plataforma de streaming STARPLAY. No te la puedes perder.

Este debut protagónico en Normal People convirtió a de Daisy Edgar-Jones y Paul Mescal en estrellas globales en plena pandemia y reclusión e los actores.

Se acabó el secreto. Con los mismos muros de fondo con los que hablaron en los shows televisivos de Graham Norton y James Corden, además de hacer contacto en directo con los medios estadounidense que quedaron fascinados con ellos, Daisy Edgar-Jones (22) y Paul Mescal (24) pusieron su cámara para conversar por Zoom de Normal People, la miniserie que arrasó en audiencia y atrajo los aplausos de la crítica este año. Se trata de una producción irlandesa basada en la novela Gente normal, de la escritora dublinesa Sally Rooney (29), que desde que llegó a las librerías hace un par de años se alzó en bestseller internacional. Por eso que las expectativas sobre la adaptación de esta intensa historia de amor juvenil -que bajo la superficie toca temas de salud mental, clasismo, exploración sexual y violencia doméstica, entre otros- eran altísimas. El resultado no sólo cumplió, sino que superó todo lo que aspiraban sus estrellas y productores con récord de audiencia en Gran Bretaña y Estados Unidos, donde tuvo su debut inicial POR BBC y Hulu. En Chile -y gran parte del mundo- puede ver desde hoy por la APP y plataforma de streaming STARZPLAY (la misma de Dublin Murders y The Great).

Normal People parte en el colegio de la provinciana comunidad irlandesa de Sligo, allí -terminando su enseñanza- son compañeros la antisocial y elocuente escolar Marianne (Edgar-Jones) y el popular deportista Connell (Mescal). Ambos -comienzan un oculto romance -abriendo sus frágiles mundos interiores el uno con el otro- que marcará sus vidas más allá de la secundaria. Un mundo adolescente lleno de reglas sociales que estúpidamente parecen importar y una dinámica sexual que, de manera descriptiva en cámara, empieza a desarrollarse. Los personajes coinciden luego en Dublín, como estudiantes universitarios el prestigioso Trinity College, con nuevos capítulos que se abren juntos y por separado.

Lo que se intuye como un relato de estereotipos románticos, es una anticipación que pronto se diluye. Ya que las capas que aparecen y la evolución de ambos conducen a caminos de gran profundidad.

La miniserie tiene 12 capítulos, de 30 minutos cada uno, y cuenta en su dirección general al nominado al Oscar -y tesoro irlandés- Lenny Abrahamson (La habitación)- y como guionista a la propia Rooney.

Pero son los jóvenes protagonistas quienes han dejado sorprendidos a todos. La inglesa Daisy Edgar-Jones tenía algunos papeles televisivos y Paul Mescal, casi salido de la Escuela de Teatro del mismo Trinity College con sólo con experiencia en escenario, nunca había actuado frente a la cámara.

La producción se trasladó por Europa par usar todos los escenarios del libro de Sally Rooney.

En días de pandemia en que la industria televisiva parece desorientada, Normal People aparece con el ritmo de un platillo finísimo cocinado a fuego lento. De hecho, se rodó en más de cinco meses. Un lujo que se nota en la fotografía, los detalles de producción, locaciones en Irlanda, Suecia e Italia, la elegante música incidental y una banda sonora de gran curatoría.

Ese mismo relajo es el que notamos cara a cara con Daisy y Paul. Hablamos con ellos en mayo. Están en un estricto confinamiento en sus departamentos en Londres (él se mudó a Inglaterra tras el éxito de la serie). Han visto ‘puertas adentro’ el impacto de Normal People. En estos días, con el relajo en la cuarentena, ya son foco de interés incesante de los paparazzi.

Por eso, al igual que el resto del mundo, buscan el muro con mejor luz y recepción de internet para promover la serie. De manera virtual han participado en programas de TV, han realizado clips invitando a ver la producción y, de esa forma, han convertido ese doméstico fondo en un verdadero set que no para su actividad dado el hambre que hay por saber más de ellos y de si tienen alguna coincidencia con los amados Marianne y Connell.

“Todos sabíamos que había algo especial en lo que estábamos creando. Se veía en las actuaciones que existía algo verdadero e inusual. Pero el impacto y las reacciones han ido más allá de lo que podíamos anticipar”, relata Daisy Edgar-Jones, vestida de elegante camisa blanca y vuelos, lejos del look bohemio de su personaje.

Y agrega: “Pienso que (el éxito de Normal People) tiene mucho que ver con lo que estamos viviendo, con el nivel de emociones de la gente, que se da cuenta de lo que es realmente significativo en este momento. Entregar y priorizar la intimidad y la conexión emocional -en un momento en que no se puede- ha resonado fuertemente en la audiencia. Obviamente estamos encantados (con el impacto), aunque nunca esperamos en que terminaríamos en esta situación (pandemia y confinamiento). Estoy feliz de que podamos darle a la gente algo que puedan disfrutar”.

Los espacios íntimos son la especialidad del director Lenny Abrahamson.

Lenny Abrahamson no estaba exento de estar puesto a prueba: “Lo más desafiante fue cómo mostrar el punto de vista de los personajes. La novela tiene como gran elemento en transmitir lo que las personas sienten desde su perspectiva, la forma en que ven las cosas y cómo se perciben el uno al otro”, explica el director sobre la forma de desarrollar los pensamientos de los personajes y ponerlos en escenas y diálogos. Pero lo que más le alegra al realizador es el efecto en sus protagonistas: “La gran acogida que han tenido Daisy y Paul como actores, en sus actuaciones. Ambos son tan talentosos y emociona que cosas buenas les sucedan a personas buenas”.

En modo informal, con una polera blanca que también podría haber elegido Connell, Paul Mescal cuenta que ha sentido lo que habla su director: “Yo me siento orgulloso de que hayamos honrado el libro de Sally, pero también de la forma en que la gente nos ha recibido. Aquellos que han leído la novela han sido cálidos hacia la serie y eso siempre será algo importante”.

La compleja Marianne en las playas irlandesas.

La corta edad de los personajes de la serie de STARZPLAY no limita la profundidad con los que se abordan. “Marianne es muchas cosas a la vez. Ella es muy compleja y se conecta con muchas mujeres con las que me rodeo. La actriz enfatiza que “los dos protagonistas son tratados de manera igualitaria y no descritos según su género: ambos son dos seres humanos muy inteligentes”.

Su coestrella -y nuevo sex symbol de la industria-concuerda: “Alguien como Connell es interesante porque, al inicio de la novela, Sally Rooney lo presenta como el deportista del colegio. Pero lo saca de la caricatura y da vuelta las expectativas para mostrarlo como un joven mucho más complejo”.

Desde la perspectiva de la audiencia, la serie toma aquellas relaciones juveniles que, con el paso del tiempo, se ven ‘menospreciada’ en el historial amoroso. Les da una altura.

“La historia sigue los efectos de aquellos pequeños momentos en tu vida y cómo eso instantes y decisiones pueden cambiar tu vida. Un ejemplo es cuando Marianne le aconseja a Connell que estudie en Trinity College, algo que él recoge y cambia el curso de su vida”, indica la heroína de Normal People.

Mescal y Edgar-Jones se convirtieron en la pareja más sexy y romántica del 2020 gracias a Normal People.

Mucho de la relación de Connell y Marianne tiene que ver con el contacto físico. La serie no se queda corta en la exposición del vínculo sexual que tienen sus personajes principales. Hay desnudos frontales -siempre en el espíritu de la paridad, de ambos, acercamientos y tiempos muy reales. “Fue un agrado en que esos momentos se iban a traducir de una manera similar (a los textos). Y fuimos afortunados de haber contado con una ‘coordinadora de intimidad’, quien se preocupó de que nos sintiéramos a salvo y guiados, además de crear un espacio seguro para conversar del tema y de sentirnos cómodos”, señala la actriz.

La coordinadora de intimidad fue esencial, dice Paul Mescal y detalla cómo fue el proceso de trabajar con ella: “Su nombre es Ita O’Brien. Ella se juntaba previamente con Daisy y conmigo para hablar de qué trataba la escena, discutir los requerimientos físicos para hacerla, el grado de desnudez en cámara -las tomas que la incluyen y las que no-. Además, nos entregan elementos especiales para cubrir zonas íntimas (modesty garments). Ya en el set, realizamos un ensayo cerrado sólo con ella y el director del episodio; nadie más y lo realizábamos vestidos para sentirnos cómodos con Daisy. Ya en la filmación, ésta se lleva a cabo sólo con los profesionales indispensables. Todos esos pasos generan en que nos conectemos con los personajes y no nos desconcentremos sintiéndonos incómodos”.

Mujer Dínamo: Se discutió mucho del sexo en Normal People. La serie debutó en confinamiento estricto, ¿creen que se habló mucho del tema dada la importancia de contacto en la audiencia?

PAUL: “No creo. La gente respondió muy bien a la serie, además de la situación física a nivel global (de confinamiento), porque -creo- las personas se cansaron de que el sexo en pantalla sea gratuito y se trate de manera tan descuidada sin considerar en ellas a los actores y la historia. Lo que nosotros tratamos de lograr, y de lo que nos sentimos muy orgullosos, es que trasladamos a esas escenas un grado de intimidad A) sexy y B) que llevara hacia adelante la narrativa (de la serie)”.

DAISY: “La serie llegó en estos tiempos extraños, donde la gente busca conectarse. Y la historia es muy real en cuanto a lo que es una relación en todas sus formas. Por eso quizá resuena tanto, por el lugar en que nos encontramos ahora: con esa falta de contacto humano. Y mirar esta serie nos hace sentir bien porque es un escape y por la forma en que esa conexión humana es relatada”.

Connell en su nueva vida universitaria en Trinity, que lo lleva a caminos académicos y emocionales de gran intensidad.

Con la misma intensidad del sexo, Normal People se zambulle -y muy fuerte- en el tema de la salud mental y la expone en lo que pasa en el

“Desde el capítulo ocho en adelante, batallan con ansiedad y depresión -incluidas, en ciertos casos, tendencias suicidas-. Temas muy serios. Por eso era muy importante tratar esto bien, pues con Daisy terminábamos de filmar y nos íbamos a nuestras casas, pero hay gente que vive con estos problemas”, dice el actor. “Entonces había una responsabilidad”.

MUJER DÍNAMO: El libro -y en un momento la promoción de la serie- enfatizaba en que se trataba de una “historia de amor millennial”. ¿Por qué creen que, finalmente, la serie tuvo tanto impacto en un público increíblemente diverso?

DAISY: “Ha sido realmente maravilloso. Esperaba que la serie resonara en una audiencia joven, pero no que alcanzara tan amplio rango de audiencia en términos generacionales: mi mamá la ama, a mi abuela le encanta. Creo que esto sucede porque se da una descripción muy real y honesta de lo que es una relación. Cuando la miras te absorbe y traslada a agonía que vives al convertirte en adulto. También hay que incluir la interesante elección de música para Normal People, con un mix de canciones modernas y otras retro, lo que enfatiza que se trata de una historia eterna.

PAUL: “Coincido. La serie está construida como una historia de amor millennial, pero finalmente es un relato clásico en cuanto a quienes son Marianne y Connell. Sí, esta ambientada en esta época, pero describirla como ‘millennial’ sería reducirla. Yo diría simplemente que es una historia de amor”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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