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ENTREVISTA

Andrea Paz y su mundo de fiestas con sentido

Por 18 Jul, 2019

Andrea Paz es un nombre que hace rato viene sonando por su música como dj, trabajo de productora y una visión vanguardista que recae sobre cada uno de sus proyectos. Una de las gestoras de Recreo Festival, pocos saben es que lleva un largo camino abriendo paso a un sin fin de artistas emergentes, la inclusión de género y colectivos creadores en distintas expresiones. ¿Su clave? No importa los pormenores, la fiesta siempre debe ser buena y hacernos sentido.

Andrea Paz y su mundo de fiestas con sentido

Sacando cuentas, ya son 15 años desde que Andrea Paz Miranda -actriz de profesión- comenzó a abrirse campo en la escena santiaguina con innovadoras fiestas que se transformaron en espacio de baile para personas ávidas de experiencias no convencionales. Así, con el tiempo, armó un ejército de seguidores que ya han creado una gran comunidad.

Las primeras fiestas que produjo fueron con el propósito de financiar sus obras de teatro. En ese trayecto destaca su montaje debut En el aire… (escrito, actuado y producido por ella), también su paso por colectivo Plancton, donde participó en proyectos de carga social y política como El crimen del cura Tato, Santo Progreso con los que se presentó en festivales de Turquía, España, Cuba. Mientras que con su último su montaje Icaro, basura en composición exploró el género experimental, cercano al cabaret y que mezclaba diferentes disciplinas. Una vez que terminaba la función de este último se presentaban bandas y djs, se abría una barra de tragos y se armaba una impactante puesta en escena en un galpón de Factoría Italia.

Muchos jóvenes han crecido e, incluso, se han conocido bailando y escuchando a los artistas de tus proyectos ¿Qué te generan esas experiencias?
Sí, se han acercado y me lo comentan: Nos conocimos en tus fiestas, Decidí empezar a tocar después de una Club Sauna, Tuve mi primer viaje con drogas escuchando tal set, Me di cuenta de X cosa que quería hacer en mi vida bailando en medio de la pista. Me parece hermoso. Siento que me inspira y también llena de sentido mis ganas de seguir realizando esto.

¿Cómo eran esos inicios?
Siempre he sido melómana, algo medular en mi vida. Profesionalmente, en el mundo de las fiestas partí como gestora, productora y lo de ser dj y hacer música fue después. Como vengo de la escuela del teatro tuve que aprender de todo un poco – iluminación, dirección de arte, enchufar cables, instalar equipos, etc.-, así que en la práctica pude entender mi trabajo desde diferentes lugares: creativos, conceptuales, como productora, como técnico, etc.

¿En qué usaste esas herramientas?
Todos estos conocimientos me ayudaron a enfrentar la producción de fiestas desde muchos ángulos. Cada ítem era muy importante: encontrar el espacio, que fuera especial, sumar algo no convencional. Luego venía la parte creativa y contenidos, siempre fue super libre involucrando performance, visualistas, djs. No eran sólo para la pista de baile, sino que también propuestas más experimentales, proyectos electrónicos en vivo, algo muy ecléctico. Lo veo como una antesala de lo que más tarde sería Recreo.

Le has dado plataforma a una infinidad de artistas, ¿cuáles son tus más emblemáticos?
Me siento parte de una comunidad responsable de levantar una escena que no existía. A pulso y, en su momento, a ciegas. Sin comprender demasiado lo importante que era la marcha que estábamos dando. En una de mis primeras fiestas tocó Alvaro España (Fiskales Ad-Hok), que era uno de los pocos djs en la época que se salía de los estándares de fiesta electrónica. No me interesaba replicar los contenidos ni musicales ni estéticos de lo que pasaba a nivel de esos años, la onda que sonaba en La Feria o en Dominica, por ejemplo.

Los viajes de Alicia fue el primero de los ciclos de fiestas que hizo a cargo de su productora Fluorg, junto a mi hermana Karola Miranda y a Magdalena Isaacson.

¿En qué consistía esa fiesta?
Para ese ciclo levantamos un concepto que involucró a un variado equipo de artistas. ‘Disfrazamos’ una casona antigua por completo, había actores-anfitriones que representaban a diferentes personajes del libro Alicia en el país de las maravillas. Por ejemplo, Paloma Hoyos era la Oruga que te invitaba a un viaje por un túnel para entrar a la fiesta, Harmony Molina y Valeria Jara hicieron una parodia de Rod Stewart, también había un teatrito de títeres en una de las salas. Mezclábamos arte, teatro y música. Recuerdo que tocaron Vicente Sanfuentes, Haití, Caty Purdy, Mamacita b2b, Nico Oyarce…. Fue la etapa en que conocí a Diegors y nunca más lo dejé de invitar a poner música porque lo que proponía en sus sets era lo más representativo del espíritu que queríamos darle a las fiestas.

¿Hubo más acciones?
Era la época previa al circuito de calle Loreto. Hicimos también un pequeño festival llamado Protocolo nucleart, que duró tres días en una bodega de calzones que se llamaba White Trash (hoy Bar Loreto), ahí tocaron artistas como Valentina Fel, Una Niña Malvada, Julia Rose, Compiuters, Colectivo Etéreo, Namm, Guiso, Dj Ruina…, y se me arrancan de la memoria muchos nombres más.

¿Y desde ahí fue crecer?
Sí, más tarde me uní a la producción de la Fonda Michael Jackson (que venía realizando hace algunos años la Productora Mutante, de Ervo Pérez) con figuras como Fakuta, Dadalú, Gepe, Dj Vaskular, Nawito, Alex Anwandter, Diegors, Valesuchi, Alejandro Paz, entre muchísimos otros.

Trabajaste en las fiestas del sello Cómeme, de Matías Aguayo, y eres una de las creadoras de Club Sauna. Cuéntanos un poco de esto.
Ya teníamos un ritmo de hacer fiestas y un pequeño nombre cuando decidimos escribir a la gente de Cómeme para invitar a Matias Aguayo. El justo venía a Chile y aceptó. Tuvimos muy buena onda y de una simple fiesta con Matías pasamos a realizar durante varios años las Noches Cómeme, en Santiago.

¿Qué recuerdas de esas fiestas?
Una de las Noches Cómeme más emblemáticas reunió a casi todo el catálogo del sello en una fiesta. Recuerdo que tocó Capracara, Lenna Willikens, Matias Aguayo, Rebolledo, Fredi Michel, Djs Pareja, Diegors, Alejandro Paz.

¿Dónde se hacían?
Cada fecha siempre fue en locaciones muy especiales. Pero las más recordadas son las que realizamos en la cumbre del Cerro San Cristóbal. Arrendábamos furgones escolares para subir y bajar a los invitados, una verdadera aventura. Eran fiestas totalmente fuera de la norma, en relación a lo que ocurría en ese tiempo.

¿Y Club Sauna?
Paralelamente siempre seguí creando otros proyectos, como la fiesta Vicio Latino, Lowfi, Sonidos del Huerto en M100, Club Sauna. Considero a esta última como una de las iniciativas más importantes y representativas de todo mi trabajo hasta la fecha.

¿Cómo parten?
Es un proyecto en conjunto con Daniela ‘Pety’ Hinojosa y Roman Sebastian. El nombre nace de una talla aludiendo a Club Fauna. Obviamente que en el sentido de que nuestra versión era mucho más underground y callejera. De hecho, partimos las fiestas en PIPOS Cabaret, una boite en plena calle Nataniel Cox con escenario con espejos y caño. Se repletaba tanto que le quedaba perfecto el nombre de Sauna… Ahí llegaba una variedad muy interesante de ‘especímenes de la noche’.

¿Dirías que el proyecto Club Sauna es clave como base de lo derivará en Recreo Festival?
Club Sauna en poco tiempo adquirió mucha fuerza y alta convocatoria. Empezamos a hacer cosas grandes en Matucana 100, además de varios festivale como la edición del festival holandés Dekmantel en Chile, ediciones Club Sauna en Lima, Iquique, Valparaíso y San Pedro de Atacama. Este año cumplimos siete años y celebramos con un show live de Atom ™.

Club Sauna es una de las productoras tras la creación del aplaudido Recreo Festival, que en junio celebró su cumpleaños 1 y séptima edición.
Mi amigo Henry Bauer trabaja en el área cultural de Independencia y nos mostró un colegio abandonado en la comuna pensando en que hiciéramos una fiesta. Cuando vimos las dimensiones y proyecciones que tenía el lugar nos explotó la mente de ideas y el corazón de entusiasmo, más impactante aún fue cuando supimos que contábamos con el apoyo de la municipalidad. Decidimos soñar en grande y, en una especie de epifanía, vimos la oportunidad de crear un festival que agrupara a toda la escena underground actual con las diferentes fiestas, sellos y colectividades con las que compartimos y hemos visto levantarse a lo largo de los años. Pienso que en este punto nuestra trayectoria habló por si sola. La gente, los artistas confiaron en nuestra gestión.

¿Por qué te preocupaste de hacer fiestas totalmente inclusivas desde un inicio?
Hoy la diversidad parece algo normal. Pero en ese entonces, la escena estaba bastante segregada: existían las fiestas gay y las hetero. Yo me considero queer, un movimiento que me identifica por sus ideas y formas de enfrentar políticamente el presente. Y el público de nuestras fiestas es 90% queer y comprende que esta deconstrucción de lo binario aplica no sólo al tema de las identidades sexuales, sino que a toda la forma de comprensión y construcción de la realidad.

¿Qué pasa con las grandes marcas que aparecen ahora?
No me cierro a trabajar con sponsors y marcas. Pero disfruto mucho sentir que no son imprescindibles. Somos capaces de levantar nuestros propios proyectos independientes y eso es un logro. Podemos defender una identidad que se desmarca de todo lo comercial conocido. Las empresas que se han sumado a nuestro trabajo lo entienden y se suben a nuestro carro. Entienden que no somos un mall donde encender carteles publicitarios, sino que una plataforma para que los artistas desarrollen sus propuestas.

¿Cómo va tu 2019?
Estoy muy contenta por las invitaciones que he recibido. Partí el año de la mejor manera: tocando en Coro Fundo, una impresionante fiesta en pleno Carnaval de Río de Janeiro que las realiza un colectivo de amigos que también viajó a Chile a grabar un documental sobre Recreo Festival. Luego se vino Nanomutek y La Cura en Argentina, VideoClub en Bogotá y el festival DGTL en Sao Paulo. Volví a Chile al Aniversario de Club Sauna y la semana siguiente fue el lanzamiento de mi primer LP Cruz Dimensional, que salió a través Discos Pato Carlos, sello discográfico que tengo con Diegors y Alejandro Paz (www.discospatocarlos.cl).

¿Qué se viene para este segundo semestre?
En agosto voy como invitada a Honcho Campout en Pittsburgh, uno de los más importantes festivales queer de Estados Unidos. Y haré una gira por algunas ciudades como New York y Los Angeles.

Escucha Cruz Dimensional de Andrea Paz acákompakt.fm/releases/cruz_dimensional

 

Leonardo de la Cerda

Leonardo de la Cerda es productor de contenidos y comunicaciones, desde más de diez años vinculados al arte en todas sus disciplinas, conocido por sus videos y su acitva participación en la vida social santiaguina.

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