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COMENTARIO DE CONCIERTO

Una década de Pedropiedra, lo pasamos bomba nuclear

Por Bárbara Alcántara 13 Jul, 2019

Nuestra columnista especializada Bárbara Alcántara (@chicarollinga) fue a la celebración de los 10 años de carrera del cantautor nacional Pedropiedra. Una noche en la que el artista revisó su catálogo y recibió la visita ilustre en el escenario de varios compañeros de guitarra, como Alvaro Henríquez.

Una década de Pedropiedra, lo pasamos bomba nuclear Pedropiedra en su show aniversario.

Diez años. Hace una década que Pedro Subercaseaux (41) se embarcó en un proyecto que no estaba definido qué sería realmente. El multiinstrumentista dejaba atrás su trabajo con Tropiflaite, los Hermanos Brothers, CHC y Yaia. Había llegado el momento de dar rienda suelta a sus inquietudes y este camino sería bajo el seudónimo Pedropiedra. Así, el 2009 publicó su debut homónimo donde a pulso creó las bases, las letras y se hizo cargo de todos los instrumentos; sólo contó con la ayuda en el bajo y la percusión de Jorge del Campo, quien anoche en el Teatro Nescafé de las Artes y, de igual modo, se colgó las cuatro cuerdas para celebrar estos intensos diez años junto a su amigo.

A las 20.40 en punto se abría el telón que dejaba ver una banda compuesta por cinco músicos liderados por el también integrante de Pillanes, todos con la cabeza cubierta por una máscara hecha con discos compactos, mismo material que colgaba del telón trasero donde formaron un círculo de CDs que iluminaban de distintos colores una jornada que prometía. De manera ordenada y cronológica comenzó el recorrido por un catálogo compuesto de cuatro discos junto con un adelanto de su quinto trabajo como solista, que se publicaría a fines de este año y vendría marcado por sonidos mayormente urbanos con la producción de Cristián Heyne. Pedro, vestido de riguroso negro, manejó la caja de sonidos, agitó el pandero y el cencerro, usó distintas guitarras mientras su voz se escuchó nítida y potente como nunca antes.

Con un setlist generoso -configurado por tres o cuatro canciones de cada álbum además de un bis de grandes éxitos-, el músico también estuvo visitado: Gonzalo Yáñez en Occidental, Cristóbal Briceño en una íntima y emotiva versión de Paraguas y máscaras y Barco Fantasma fue secundada por el mismísimo Alvaro Henríquez. La banda estuvo a la altura de los invitados, sobretodo el ex cantante de Primavera de Praga, Leo Saavedra, quien fue poseído por la guitarra y a ratos se transforma en la columna vertebral de canciones como Todos los días, Lluvia sobre el mar y la coreada La balada de J. González, donde Pedropiedra irrumpió en el escenario con una chaqueta brillante y descalzo. Listo para dar vida a aquellos coros pop que a medida que pasa el tiempo son fabricados con mayor precisión.

Había llegado la hora de cerrar el telón y el público ya estaba de pie, después de haber bailado cumbia el son de Rayito/ Olita, sonaba Inteligencia dormida y Vacaciones en el más allá, donde cada integrante fue apagado y apagada mientras Subercaseaux cantaba “No me quiero ir, me estoy divirtiendo aquí” e intentaba apagarse a sí mismo. Algo difícil para un inquieto músico dueño de un estilo inclasificable y que como presenciamos anoche, nunca se apaga.

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