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FERIA DEL LIBRO

Autoras chilenas relatan los cambios del país en Feria de Guadalajara

Por 5 Dic, 2019

Andrea Jeftanovic, Alejandra Costamagna, Pía Barros, Daniela Catrileo y Valentina Silva son algunas de las autoras chilenas que están representando al país en este famoso encuentro hasta el 8 de diciembre. Uno que tiene una connotación especial dada la situación social que aquí se vive: “No quisimos hablar de nuestras obras, sino ser portavoces de este movimiento con todas sus contradicciones y dolores”, dice Andrea Jeftanovic.

Foto: Julia Toro.

La última parada del recorrido de encuentros literarios que ha estado realizando nuestro país es la 33º edición de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, el evento editorial más importante de Iberoamérica, que se está realizando hasta el 8 de diciembre.

Y como estamos dentro del año de las Mujeres Creadoras -iniciativa del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio- las autoras son mayoría en la delegación chilena. Esta reúne a escritores, ilustradores, editores, agentes y profesionales del área.

Son 10 autoras las que representan al país en terreno mexicano: las escritoras Pía Barros, Alejandra Costamagna, María José Cumplido, Andrea Jeftanovic y Arelis Uribe; las poetas Daniela Catrileo y Soledad Fariña; además de las ilustradoras Gabriela Lyon, Natalia Matzner y Valentina Silva.

A ellas se suman quienes serán parte de la programación cultural como las escritoras de literatura infantil y juvenil Paz Corral y Beatriz Rojas; los autores Ricardo Elías, Ricardo Espinoza Lolas, Alexis Figueroa, Carla Guelfenbein, Lola Larra, Diego Muñoz, Marcela Serrano, Simón Soto, Patricia Trufello, Alejandro Zambra y Macarena Araya; los ilustradores Claudia Blin, Cata Bu, Malaimagen y Matías Prado; el poeta Juan Carreño, la investigadora Macarena Morales, la editora Francisca Muñoz, el director de cine Jorge Yacoman y el creador del famoso Método Grez, Pedro Grez.

Algunas escritoras participan del programa Latinoamérica Viva, iniciativa que reúne en cada sesión a escritores de distintos países, animados por la idea de que es posible derribar las fronteras que el mercado impone a la literatura latinoamericana.

Una de ellas fue Arelis Uribe (Quiltras), quien habló sobre cómo los libros pueden ser un reflejo de lo que pasa en la sociedad, especialmente, pensando en el actual estallido social de Chile. “Compré un libro que se llama La noche de Tlatelolco, escrito por la maravillosa Elena Poniatowska. Lo empecé a leer y la primera línea de ese libro dice Todo comenzó con una bronca estudiantil… Y les juro que desde la primera línea a la última es leer la historia de Chile, es leer la historia de Nicaragua, es leer la historia de Venezuela, es leer la historia de Colombia, de Bolivia, de Ecuador”, dijo en el encuentro.

Esa no ha sido la única instancia en la que se ha hablado sobre la crisis social. Arelis se sumó a las chilenas Pía Barros (El lugar del otro) y Andrea Jeftanovic (Destinos errantes) para una charla sobre autoras pioneras mexicanas y su mirada de la política, lo que naturalmente derivó a la contingencia nacional.

“Comentamos espantadas la violencia, la represión hacia las víctimas y los jóvenes”, le cuenta a Mujer Dínamo Andrea Jeftanovic. “Apareció una imagen bien paradójica -desde el punto de vista de las metáforas literarias- que tiene que ver con los ojos: cómo hace dos meses atrás la campaña nacional tenía que ver con proteger nuestra vista del eclipse solar y ahora es la fuerza policial la que daña nuestra posibilidad de ver”.

También hicieron énfasis en la violencia hacia la mujer, destacando la protesta de Lastesis y el movimiento feminista.

Sí las creadoras chilenas que ponen énfasis en un futuro esperanzador. “Rescatamos que esto tiene que ver con un despertar, con un cambio de paradigma y con una forma de escritura coral que está en las calles. Este momento nos desafía a pensarnos de otra forma como comunidad, que ojalá salga victorioso la forma de pensarnos como una sociedad solidaria y de reparar el tejido social”, dice la autora.

“No quisimos hablar de nuestras obras que nos trajeron a la Feria del Libro, sino ser portavoces de este movimiento con todas sus contradicciones, con todo sus dolores, con todos sus desafíos y abrir esa conversación al público”, asegura.

Alejandra Costamagna. Foto: Gonzalo Donoso.

Roberto Bolaño una vez dijo: “Hay una generación de escritoras (chilenas) que promete comérselo todo. A la cabeza, claramente, se destacan dos. Estas son Lina Meruane y Alejandra Costamagna”.

Esta última se sumó ayer a la Feria del Libro de Guadalajara. La finalista del Premio Herralde 2018 por El sistema del tacto es una de las escritoras que lidera la delegación chilena y participará en las actividades Perspectivas latinoamericanas: diálogo de escritores latinos, Latinoamérica Viva y Ecos del a FIL.

Costamagna nos responde de esta edición 2019 de Guadalajara:

¿Cuál es la importancia de que instancias como la Feria del Libro destaquen especialmente el trabajo de mujeres?

Hay distintos niveles de violencia hacia las mujeres: desde el femicidio hasta la brecha salarial, pasando por la precarización laboral, el mandato de la maternidad, el lugar de dependencia en la sociedad conyugal, los abusos sexuales o la violación. Sólo en estos días de revuelta vemos que hay 106 querellas por violencia sexual de parte de agentes del Estado, que afectan en su mayoría a mujeres. Existe, sin embargo, una violencia menos visible pero igualmente perniciosa: la omisión. A las mujeres se las omite o se las margina de los cánones científicos, académicos, artísticos, literarios y de otros campos de saberes reservados mayoritariamente a la población masculina. Por eso es relevante que en instancias como la Feria del Libro de Guadalajara sea destacado y atendido el trabajo de mujeres creadoras. Es un aporte para dar voz y visibilidad a sus trabajos en igualdad de condiciones, que apunta a emparejar la cancha. Es, como decía la poeta Carmen Berenguer, hacer esfuerzos por “reparar la errata”.

Esta feria se da en un contexto especial para Chile, ¿qué sientes al representar al país en medio de la crisis social? ¿Es la literatura un vehículo para comunicar lo que está pasando al resto del mundo?

Creo que lo que nos corresponde es dar cuenta de las violaciones a los derechos humanos y los abusos que se han cometido estas semanas en Chile, manifestar nuestro repudio a la criminalización del movimiento social, explicar los alcances de esta crisis, poner nombres y rostros a las cifras de las víctimas y relevar la importancia de los informes de los organismos internacionales (CIDH, Amnistía Internacional, Human Rights Watch hasta ahora) en orden a evitar la impunidad. Es un momento significativo, además, para reflexionar con nuestros pares latinoamericanos acerca de lo que ocurre en la región en materias de violencia de Estado, crisis de la economía neoliberal o reivindicaciones populares. Y también, desde nuestras competencias como creadoras y creadores, acerca del vínculo entre arte y política. Una relación siempre problemática que vale la pena seguir escarbando.

En total, son 800 autores y 37 países los que estarán presentes en la FIL. Lo más esperado es la visita del ganador del Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, quien además de presentar su último libro Tiempos recios, dará una charla con motivo de los 50 años de la publicación de Conversación en La Catedral. Otros invitados estelares son el novelista gráfico de Batman Frank Miller, la estadounidense Siri Husvedt y el ganador del Premio Planeta, Javier Cercas.

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