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Baila como canguro

Por 4 Mar, 2019

Con menos perreo y más saltos. Así es esta clase de baile en la que las protagonistas son las Kangoo Jumps, unas botas diseñadas especialmente para hacerte rebotar sin impacto.

Baila como canguro

En todos los videos que he revisado en Instagram o Youtube de personas haciendo esta disciplina se ve una contagiosa –y sospechosa– felicidad. ¿Cómo va a ser tan fácil moverse con resortes en los pies?

Para resolver ese misterio, encontré el centro deportivo Jumping Club en Las Condes, donde practican con Kangoo Jumps: unas botas deportivas creadas en Suiza que cuentan con una plataforma en forma de ojo o limón, la que permite rebotar sin impacto.

Es igual que ponerse patines, desde el sistema de cierre hasta el titubeo a la hora de levatarte. Con la asistencia de la profesora –y de la pared– empiezo a caminar lentamente y, después de sólo unos pasos, la instructora me hace trotar por la sala. La sensación es rara, pero contraria a lo que creí, ya que la extraña estructura del zapato te ayuda a mantener el equilibrio. Sólo hay que estar atenta a seguir el consejo más importante: flectar las rodillas y hacer peso para realmente rebotar.

Empieza la clase de Kangoo Dance. Justamente como su nombre lo indica, es una sesión de baile, sólo que con menos movimiento de cadera y más saltos. Con una canción de Katy Perry hago cuidadosamente los primeros pasos, ya que mi mayor preocupación es caerme. De a poco voy agarrando la técnica y confiando en el rebote. Agregar brazos a los movimientos de piernas ya es mucho pedir. En el siguiente hit lo intento.

Con pop que va desde los Bee Gees hasta Jennifer López aprendo cortas secuencias de movimientos en los que predominan los desplazamientos para un lado y al otro, saltos y giros. Las Kangoo Jumps hacen que la clase sea mucho más cardio: mi corazón se agita rápido, igual que mi respiración, y al primer break corro (lo mejor que puedo) a tomar agua.

Los pasos se repiten varias veces durante una canción y luego, en la próxima, se van sumando a lo que ya aprendimos. Al final, terminamos con una coreografía completa y logro hacerla con certeza y hasta con la misma sonrisa que tanto vi en redes sociales, porque ya me di cuenta de que no hay riesgo de caída. Es más, la sensación de estar saltando todo el tiempo me hace sentir como una niña que no quiere que se acabe el recreor.

Dónde: Vaticano 4391, Las Condes.
Horario: lunes 9.15 y 19.00; martes 19.00 y 21.00; miércoles 10.15, 14.00 y 20.00; jueves 14.00, 18.00, 19.00 y 21.00; viernes 9.15 y 19.00 (también hay Kangoo Power y Boot Camp).
Instagram: @jumpingclublascondes

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