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Entrevista

Cómo es ser ultra runner a los 50 años: «Tu vida es hoy»

Por 19 Feb, 2019

Los 42 kilómetros de una maratón se le hicieron cortos a Francisca González. Por eso, cuando se acercaba a cumplir las cinco décadas –y apenas llevaba cinco años corriendo– se empezó a dedicar a la larga distancia. Por más desafiante que sea este deporte, ella siempre cruza la meta, aunque ahí vea a muy pocas mujeres de su edad. “Nunca es tarde para empezar”, promete.

Francisca González fue directora de un colegio en Las Condes, tiene 52 años, cinco hijos y cuatro nietos. También tiene casi 25 mil seguidores en Instagram (@frangibar). ¿Sus fotos? Siempre en tenida deportiva –mostrando su tonificado abdomen y piernas, que generan más de un comentario de admiración–, arriba de un cerro, con una sonrisa de oreja a oreja.

Esta mujer es runner, pero no cualquier maratonista: lo suyo es la ultra distancia, o sea, carreras de 80, 100 y hasta 120 kilómetros. Sí, eso es más de un día corriendo.

Siempre fue buena para el deporte, pero a los 45 años empezó a trotar y a subir cerros (porque siente especial conexión con la libertad y soledad de la naturaleza). Las distancias las fue aumentando de a poco, de manera orgánica, cuando sentía que las maratones se le hacían cortas.

Hoy participa en largas carreras, tanto en Chile como en el extranjero junto a su pareja, el neozelandés también ultra runner Ian Morgan. “Se sufre, pero es un desafío tremendo para uno mismo”, le dice a Mujer Dínamo.

¿Cómo aguantas?
Mi mayor fortaleza es mi poder mental. Ahí es donde falla mucha gente. Porque te duele todo el cuerpo en las carreras de larga distancia. Entonces si empiezas a decir en tu mente “estoy chata, no doy más”, el cuerpo se convence de eso. Yo hago lo contrario, me hablo todo el rato puras cosas positivas para ayudarme, soy mi propia entrenadora. Y eso es lo que me ayuda a llegar a la meta. A no ser que tenga una lesión, la carrera la termino como sea.

¿Cuál ha sido la más dura?
Lavaredo, en Italia. Eran 120 kilómetros y me demoré 28 horas. Fue una de las carreras más lindas que he realizado, pero muy dura. Dos noches y un día completo; estaba tan cansada que empecé a alucinar. Ya me habían contado que eso era normal, pero quedé asombrada con el poder del cuerpo: te avisa de esa forma que está agotado. Pero la terminé y es mi mayor orgullo. De 1.700 participantes, la terminamos 1.200. Y mujeres de mi edad, sólo 7.

¿Cómo cambia el cuerpo de la mujer y su relación con el deporte con el paso de los años?
Yo partí ‘súper vieja’ en esto de correr, a los 45. Pero creo que es un plus tener un poco más de edad, porque en la ultra distancia lo que más prima es la fuerza mental. Y esa fortaleza la obtienes cuando eres mayor y has tenido hijos o adversidades en la vida. Ahora, el cuerpo sí se resiente. Yo lo advertí mucho después de la menopausia. Ha sido difícil volver a encontrar mi equilibrio desde eso, el cuerpo te juega muy en contra.

¿Empezaste tan tarde porque tus hijos ya estaban grandes?
Totalmente. Yo me casé a los 17, a los 25 ya tenía cuatro hijos y a los 33, cinco. Admiro a las mujeres que veo corriendo con coche, yo lo hice cuando mis hijos ya eran más grandes y tenía más tiempo para mí, para dedicarlo al deporte y no a criar.

La mayoría de la gente cree que a los 50 debería empezar a bajar la intensidad de la actividad física.
Pienso que depende mucho de la edad a la que empezaste. Si partiste a los 20 años –como los deportistas de alto rendimiento–, a los 50 ya estás hecho bolsa de tanto entrenamiento. Además, ahora la expectativa de vida son 80 años, entonces a mí me quedan 30 y espero que sean 20 de seguir corriendo en lo que me gusta, que es la ultra distancia. Probablemente, deberé hacer menos carreras, sólo cuatro en el año y descansar más. Eso sí lo he sentido: necesito más días de reposo para recuperarme.

¿Cuánto entrenas?
Corro al menos cinco veces a la semana en cerro y en calle, y voy tres veces a la semana al gimnasio. La gente cree que uno pasa todo el día en eso y, en realidad, es una hora del día. Todos dicen “no tengo tiempo” –somos súper buenos para encontrar excusas–, pero no entienden que una se hace el tiempo. Tenemos las mismas 24 horas, depende de nosotras cómo las distribuimos.

¿Sigues alguna dieta en especial?
En general he sido súper cuidadosa con lo que como. Me alimento de forma sana y medida, no tomo alcohol y nunca he fumado. Hace 5 meses estoy haciendo la dieta ketogénica –no como azúcar ni carbohidratos– y me ha resultado muy bien. Con la menopausia me había costado un montón adaptar mi cuerpo y esta dieta es la única que me ha servido para bajar mi porcentaje de grasa.

¿Algún consejo que le quieras dar a las mujeres de tu edad?
Que nunca es tarde para empezar. No digan “estoy muy vieja” o “ya no lo hice”. Tu vida es hoy, da lo mismo lo que hiciste o no antes: parte dando una vuelta a la manzana, realizando 10 abdominales, cualquier cosa. Lo malo de mi generación es que no tenemos la cultura del deporte, por eso les digo: partan, de a poco, porque sí se puede. Siempre se puede.

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