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CULTURA

Evelyn Matthei: “Los que más necesitan de la belleza son los que peor lo pasan”

Por Lucy Willson 13 Mar, 2020

La alcaldesa de Providencia habló del programa 2020 de cultura y lo asoció con la necesidad para el espíritu de vincularlo a un entorno armónico, con la calle, por el que trabaja en su comuna.

Antes de posar para nuestra foto, Evelyn Matthei se asoma al salón de la Fundación Cultural donde recién fue inaugurada la exposición del fotógrafo Patricio Casassus y nos muestra con orgullo las imágenes de un Providencia magnífico, impecable, con postales históricas que contrastan con los latones que hoy cubren las mismas vitrinas que allí cuelgan en fotos increíbles y el graffiti que en la calle domina los muros de la comuna.

Pero la alcaldesa y ex candidata presidencial porfía. Nada hará que se detenga en su ánimo por recuperar su zona. “La belleza importa”. Con esas palabras parte la presentación, junto a Jorge Andrés González Granic, director ejecutivo de la Fundación Cultural de Providencia, la programación 2020. Un calendario que atrae a toda la capital por sus invitados internacionales y espectáculos de alta calidad, que en esta edición tendrá su foco en los 250 años del natacilio de Ludwig van Beethoven, la confirmación de la Cuarta Gala Internacional de Ballet en el Teatro Oriente dedicada a Tchaikovski y el Festival de Teatro Provikids.

“Nuestra intención es tratar de que la gente se anime a consumir cultura, que la gente se anime. Muy pocas personas tienen la costumbre de llevar a sus niños a ver ballet, a salir en la noche a ver una obra, incluso, ni siquiera ir al cine”, dice Evelyn Matthei.

Pero rápidamente la conversación se dirige a la contingencia: coronavirus y cultura, manifestaciones y cultura. Y aquí la alcaldesa retoma el punto con el que partió: “Por eso es un tema para nosotros que tengan acceso a libros, a una plaza linda y bien diseñada, armónica y bien mantenida; y que en esa misma plaza puedan ver un buen cine, una buena obra de teatro para niños. Contar con lindos árboles, plantas que florezcan y no puro pasto.”

Matthei insiste en que tiene que haber un diálogo entre la calle y la cultura, “ya que son miles las personas que en la semana pasan por Providencia”.

Y para ser más específica, habló de su experiencia haciendo clases en Pedro Aguirre Cerda, donde vio que la recolección de basura se hacía dos veces a la semana y los niños creían con un paisaje marcado por los desperdicios.

Cuando pienso en armar un ambiente agradable, no tengo sólo en mente al vecino. Pienso en el que viene de lejos a estudiar, el que trabaja aquí, el que tiene doctor. Mucha gente viene apesadumbrada, niños con cáncer que llegan al Calvo Mackenna, otros enfermos a la Falp. Todo eso es Providencia”.

“La gente tiene una idea muy distorsionada de lo que es Providencia, cree que son todos ricos y no es cierto”, enfatiza.

En la actual (y futuras) crisis sanitaria, ¿cómo lo van a hacer para el manejo de espacios de encuentro como el Parque de las Esculturas y el manejo de mascotas?

Lo vamos a evaluar. A mí lo que me gustaría es que la gente pudiera seguir haciendo picnics. Ahora en el Parque Bustamante, desgraciadamente, no se puede… Pero nosotros estábamos preparando todo ese sector con mesitas y sillas de uso gratuito para que la gente que trae su comida y almuerza en Providencia pudiera hacerlo en un lugar bonito. Ya lo podremos recuperar, si Dios quiere…

Hablando de la belleza en estos días de manifestaciones ciudadanas, ¿hay alguna campaña para conectar a la gente con el artista y la historia que están detrás de las obras en la comuna?

En el Café Literario estamos pensando hacer un mural. Pero ahí hay dos posiciones: está la de aquellos que dicen que no, porque es una obra de Germán Bannen -Premio Nacional de Arquitectura- y va esconder las líneas del edificio; otros apelan a que Mientras tanto, protegámoslo.

Por ahora, Evelyn Matthei explica, todavía están haciendo un catastro de los daños de ese espacio, que estima en 700 millones de pesos.

Antes del estallido, habían realizado un catastro de las esculturas de la comuna para hacer una mantención, incluido el monumento a Baquedano. Un plan que quedó en pausa indefinida. “¡Se nos vino abajo!”.

“Los que creen que la cultura y el arte es un privilegio de los ricos… No. Los que más necesitan de la belleza son los que peor lo pasan. Y en Chile lo estamos pasando pésimo”.

Luego de esas palabras sigue su agenda y se va a ‘porfiar’. Con el mismo vestido y tacos toma la pala para plantar especies de poco consumo de agua para recuperar la ansiada belleza de esas fotos de Providencia.

 

 

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