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España

Pamplona quiere volver a brillar

Por Camila Sánchez 10 Jul, 2019

En el año de la sentencia oficial para los cinco violadores españoles de La Manada, la ciudad ha trabajado para dejar atrás la mala fama y destacar sus atributos verdes y sabrosos.

En la madrugada del 7 de julio de 2016, durante la fiesta de San Fermín, un grupo de cinco hombres violó a una joven de 18 años en el centro de Pamplona. Recién este año, el caso se cerró con la sentencia definitiva: fue una violación grupal -no abuso sexual- y se les condenó con 15 años de cárcel.

El caso de La Manada -y su alta cobertura mediática a nivel mundial- marcó un antes y un después en la famosa y más importante fiesta de Navarra en honor a San Fermín de Amiens. Los festejos de 9 días están llenos de actividades culturales como el polémico encierro y la corrida de toros, que este año se realiza hasta el 15 de julio.

Para revertir la imagen que quedó instalada en la capital de Navarra –quienes viven ahí aseguran que es una ciudad tranquila y segura-, para este año contarán con 2.600 agentes de seguridad en las calles. Además, incorporaron por primera vez a caballos de la Policía Nacional para patrullar en las zonas menos transitadas.

Alrededor de un millón y medio de personas llegan a Pamplona cada año para San Fermín, conformando un mar blanco con pañuelos rojos. Históricamente se han registrado constantes denuncias por delitos, abusos o agresiones sexuales pero el año pasado –cuando ya era tema internacional el caso de La Manada- hubo una baja significativa en el número de denuncias totales y no se registró ninguna por agresión sexual, lo que se espera que vuelva a pasar este año.

Qué hacer en Pamplona

Si te gustaría ser parte de esta fiesta multitudinaria que, en realidad, está presente todo el año en Pamplona, puedes tomar un corto vuelo desde Madrid o un tren desde Barcelona (son alrededor de 4 horas) y podrás llegar a esta pequeña y verde ciudad al norte de España.

Salir de pintxos: ¡No se puede ir a España y no comer los tradicionales pintxos! En Pamplona hay mucho por donde elegir, especialmente entre las calles San Nicolás, San Antón, Zapatería yEstafeta (donde desfilan toros y corredores durante San Fermín), y tienen uno típico de la zona: los de txistorra (parecido a un choricito fino). El más famoso es el Bar Gaucho que ha sido premiado por sus pintxos, destacando el de huevo trufado y el de Foié. Otro lugar es el bar del Bodegón Sarria,que es famoso por el pintxo Escombro, que consiste en virutas de jamón y chorizos puestos entre dos panes sellados. ¡Ojo! Todos los jueves del año se hace el Juevintxo, día en que muchos bares del centro hacen un precio especial (alrededor de 2 euros) por una caña de cerveza y un pintxo. Lo que nació en la crisis para hacer que los pamploneses aún salieran a bares, ahora es un clásico de la semana y se arma mucho ambiente en la calle, con personas de todas las edades, desde guaguas a adultos mayores.

Bar Gaucho: Espoz y Mina 7.
Bodegón Sarria: Estafeta 50.

Pasear por un jardín japonés: además de construcciones históricas, en esta ciudad abunda el verde. En el centro de Pamplona está la Ciudadela, una edificación renacentista de antiguo uso militar, que está rodeada de un amplio parque donde suele haber gente haciendo deporte, pasando a sus mascotas o descansando. Otro parque imperdible, que se encuentra muy cerca de la Universidad de Navarra se encuentra el Parque Yamaguchi, un tranquilo jardín de estilo japonés con cascadas, lagunas con peces, muchos árboles y plantas de origen oriental y hasta un Planetario. ¿Qué tienen que ver los japoneses con esta parte de España? El santo navarro San Francisco Javier evangelizó Japón, específicamente la ciudad de Yamaguchi, en el siglo XVI por lo que ambas ciudades quedaron hermanadas desde 1980.

Dónde: Av. de Barañáin 23, Pamplona.

El favorito de Hemingway: en la Plaza del Castillo –donde, paradójicamente, no hay ningún castillo-hay muchas alternativas de restaurantes, cafeterías y heladerías. Una de ellas es el Café Iruña, un local que no es precisamente famoso por sus cafés, picoteos y copas, sino que por haber sido uno de los lugares favoritos del escritor estadounidense Ernest Hemingway.Se dice que en una de sus mesas, de hecho, comenzó a escribir libros como Fiesta y Adiós a las armas. Si quieres revivir esa época, en un espacio contiguo al Café se encuentra El Rincón de Hemingway, donde verás fotografías de la época y una estatua de bronce del escritor, en tamaño real, hecha por el escultor D. José Javier Doncel.

Dónde: Plaza del Castillo 44, Pamplona.

Shopping: la Avenida de Carlos III es algo así como la Quinta Avenida de Pamplona porque –aunque no tiene la misma ostentosidad- aquí se encuentran una al lado de la otra las principales tiendas de ropa. Por supuesto están Zara y Mango–a un precio mucho más conveniente que el que tenemos acá–, además de otras marcas españolas como Bimba y Lola, Pull & Bear, Bershka, Flying Tiger y tiendas más pequeñas de diseñadores locales.

Dónde: Avenida de Carlos III, Pamplona.

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