Cuidar el Tribunal Constitucional
¿Se imaginan dedicar toda una vida a promover la eliminación de las armas nucleares, pero defender su uso cuando resultan convenientes?
¿Se imaginan dedicar toda una vida a promover la eliminación de las armas nucleares, pero defender su uso cuando resultan convenientes?
Casos como los de Democracia Viva y Pro Cultura no solo comprometieron a sus responsables, sino que también dañaron la reputación de miles de fundaciones y corporaciones que realizan una labor valiosa para el país.
En el imaginario popular, algunos sostienen que el País de Nunca Jamás de Peter Pan sería en realidad una metáfora del limbo, habitado por niños perdidos. Ojalá esa imagen siga siendo solo un cuento, porque si Chile no hace todos los esfuerzos posibles por encontrar a los cientos —o quizás miles— de niños haitianos que ingresaron a nuestro país, Nunca Jamás va a pasar a convertirse en una pesadilla.
Si existiera un manual para construir un autoritarismo, probablemente recomendaría aprovechar los miedos de la población para recortar libertades.
Cuando triunfa el subjetivismo, la política se siente autorizada para describir la realidad a su pinta: nuestros políticos pueden describir Chile desde mundos opuestos, al mismo tiempo y respecto de los mismos hechos.
La Reforma Procesal Civil no genera titulares fáciles ni promete resultados inmediatos. Las reformas institucionales importantes suelen ser silenciosas y complejas. Pero también son las que, cuando se hacen bien, cambian la vida cotidiana.
Quienes integran el Congreso deberían ser los primeros interesados en cuidar la corrección del procedimiento legislativo, no en buscar resquicios para dañarlo.
Educar no es solo transmitir contenidos. Es formar personas capaces de vivir en sociedad, lo que exige normas claras y consecuencias frente a su incumplimiento. Sin autoridad en la sala, no hay aprendizaje posible. Sin responsabilidad, no hay comunidad que funcione. Y sin libertad para educar, no hay diversidad ni verdadera calidad.
Chile necesita volver a crecer. Y para eso, necesita reglas que premien la inversión, la innovación y el trabajo. Los impuestos deben estar al servicio de ese objetivo, no en su contra.
En 1827, en los albores de la República, un diario advertía sobre el deterioro de la figura presidencial: “Habéis hecho de él un hombre nulo, y por esto solo habéis lastimado en lo más vivo la dignidad de la nación que él solo representa” (citado en CID, GABRIEL. 2019. Pensar la revolución. Historia intelectual de la independencia chilena. Ediciones UDP, p. 220).