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Entrevista

Amor: Lo que dicen las neurociencias de ‘la maldita primavera’

Por Susana Herrera 10 Oct, 2019

“Durante la primavera se produce un aumento del deseo sexual”, explica el director de Fundación CIEN el aumento de romances a partir de esta época del año.

Amor: Lo que dicen las neurociencias de ‘la maldita primavera’ Foto: @clemono2

Llegó la primavera, el calor y con ambos, de forma indiscutible y abriendo las puertas de par en par, el amor. No es casualidad que en esta fecha comiencen a florecer intensas y apasionadas relaciones, en un impulso que algunos llaman magia, y otros… química. Aunque, sin duda, que es el corazón a quien todos miramos, sentimos y oímos golpear a ritmos frenéticos cuando de este tema se trata.

Muchas veces hemos escuchado decir que la razón no entiende lo que ocurre con el corazón, sin embargo, hay estudios que nos indican que hay más responsabilidad de nuestro cerebro de lo que imaginamos.

Las neurociencias se han dedicado a estudiar cada vez más este fenómeno, con el fin de extraer conclusiones que sirvan para un mejor entendimiento del sujeto y su comportamiento. En nuestro país, la Fundación CIEN, Cultura y Ciudad son los responsables de sociabilizar, debatir e investigar este tema.

Sergio Mora, neurocientífico y director de la Fundación CIEN, nos explica por qué en esta temporada del año el cerebro se rinde ante los flechazos de cupido.

Durante la primavera se produce un aumento del deseo sexual al liberarse hormonas como la oxitocina, que es comúnmente llamada la ‘hormona del amor’; dopamina, que es un neurotransmisor relacionado con el placer; o la serotonina, que también es un neurotransmisor que está implicado en el estado de ánimo; también actúan y se encuentran implicadas otras hormonas como las feromonas. Todo este exceso hormonal provoca que tengamos un incremento sexual y una inmensa sensación de bienestar”, explica.

“En las primeras fases del enamoramiento, con la liberación de dopamina, la cual está relacionada con la expresión de las emociones y el placer, se genera durante este periodo, una sensación de euforia tan potente que nos impulsa a sentirnos atraídos por alguien”, continúa el experto de Fundación CIEN.

Sin embargo, existen otros factores que también se relacionan al estado amoroso: “Algunos resultados han demostrado que los hombres se enamoran con más rapidez que las mujeres, debido a que tienen un sistema evolutivo en el que los estímulos visuales priman en mayor medida que lo que sucede en la mujer. Asimismo, cuando sentimos esa sensación de euforia que produce el amor, es la noradrenalina la responsable de ello. Ella provoca el rubor y la sudoración que experimentamos cuando nos encontramos frente a la persona amada o por la que nos sentimos atraída”, agrega.

El especialista también apunta a que existe evidencia que en estos periodos de primavera-verano, en los que nos vemos expuestos a una mayor cantidad de luz solar, nuestro cerebro es más proclive a vulnerabilizar ciertos aspectos relacionados al amor y sexualidad: “Durante las horas diurnas aumenta la liberación de hormonas sexuales. Es sabido que durante este periodo aumenta la sexualidad, así como la motivación, la ansiedad, las ganas de relacionarse con otros u otras, la dispersión mental y la creatividad”, finaliza el experto.

Y para qué luchar con las fuerzas de la naturaleza.

  • El 21 y 22 de octubre, en Santiago, y el 23 y 24 en Concepción, la Fundación CIEN, Cultura y Ciudad realizarán las Jornadas Internacionales Aprendizaje, Educación y Neurociencias.

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